
Estar registrado correctamente como trabajador ante el IMSS no solo genera semanas para una futura pensión. También te da acceso a atención médica, medicamentos, hospitalización, prevención de enfermedades y protección económica en determinadas incapacidades.
Muchas personas únicamente relacionan al IMSS con consultas médicas básicas o con la pensión. Sin embargo, mientras tienes vigencia de derechos puedes acceder a diferentes servicios de salud para ti y, cuando cumplen los requisitos, también para tus beneficiarios.
Conocer estos servicios te ayuda a utilizarlos oportunamente, cuidar tu salud y detectar cualquier problema con tu alta antes de que necesites atención médica.
Consulta de medicina familiar
La Unidad de Medicina Familiar es normalmente el primer punto de atención. Ahí puedes recibir valoración médica, seguimiento de enfermedades, recetas, incapacidades cuando médicamente correspondan y canalización a otros servicios.
No tienes que esperar a sentirte gravemente enfermo. También puedes acudir para vigilar padecimientos como diabetes, hipertensión, obesidad, problemas respiratorios o molestias que requieren seguimiento.
En medicina familiar pueden ayudarte con:
- Valoración de síntomas y enfermedades comunes.
- Control de padecimientos crónicos.
- Recetas y seguimiento de tratamientos.
- Solicitud de estudios cuando sean necesarios.
- Expedición de incapacidad, cuando exista justificación médica.
- Envío con especialistas o a hospital, si el caso lo requiere.
Atención con médicos especialistas
Cuando el médico familiar determina que necesitas una valoración especializada, puede enviarte al segundo o tercer nivel de atención.
Dependiendo de tu padecimiento y de la valoración médica, puedes ser atendido en especialidades como cardiología, traumatología, cirugía, ginecología, neurología, medicina interna, oftalmología o rehabilitación, entre otras.
Importante: normalmente no se pasa directamente con el especialista. Primero se requiere valoración y referencia desde la Unidad de Medicina Familiar, salvo los casos que por urgencia sigan otra ruta de atención.
Medicamentos incluidos en tu atención
Cuando el médico prescribe un tratamiento incluido en los servicios institucionales, puedes recibir los medicamentos en la farmacia de la unidad correspondiente.
La receta debe estar vigente y relacionada con la valoración médica. Si un medicamento no está disponible, conviene preguntar en farmacia cuál es el procedimiento aplicable y conservar la receta o comprobante correspondiente.
Los medicamentos no deben automedicarse ni solicitarse únicamente porque otra persona recibe el mismo tratamiento. La dosis y el medicamento adecuado dependen de la valoración de cada paciente.
Estudios, análisis y diagnóstico
Como parte de tu atención, el personal médico puede solicitar estudios para confirmar un diagnóstico, vigilar una enfermedad o determinar el tratamiento adecuado.
Según las necesidades del paciente y la capacidad de la unidad, pueden indicarse análisis de laboratorio, radiografías, ultrasonidos u otros estudios especializados.
Estos servicios no se realizan únicamente porque el paciente los solicite. Deben estar justificados médicamente y ser indicados por el personal responsable de tu atención.
Hospitalización y cirugías
Si una enfermedad, accidente o condición médica requiere atención hospitalaria, el IMSS puede proporcionar hospitalización, atención quirúrgica y vigilancia médica.
El ingreso puede originarse por una urgencia, por referencia desde consulta o por una cirugía programada. La decisión depende del diagnóstico y de la valoración realizada por el personal médico.
La atención hospitalaria puede incluir:
- Valoración médica y vigilancia.
- Tratamiento hospitalario.
- Cirugía cuando esté indicada.
- Medicamentos utilizados durante la atención.
- Estudios relacionados con el padecimiento.
- Rehabilitación o seguimiento posterior, cuando corresponda.
Atención de urgencias
Si presentas una situación que pone en riesgo tu vida, un órgano o una función, puedes acudir al servicio de urgencias para recibir valoración.
En urgencias la atención no se organiza únicamente por orden de llegada. Los pacientes son clasificados según la gravedad de su condición, por lo que una persona que llegó después puede ser atendida antes si presenta mayor riesgo.
Una urgencia real no debe retrasarse. Dolor intenso en el pecho, dificultad grave para respirar, pérdida del conocimiento, sangrado abundante o síntomas neurológicos repentinos requieren atención inmediata.
Incapacidad temporal para trabajar
Cuando una enfermedad o accidente te impide temporalmente realizar tu trabajo, el médico del IMSS puede expedir un certificado de incapacidad, siempre que exista una razón clínica que lo justifique.
La incapacidad no es solamente un permiso para faltar. Es un documento médico y legal que acredita que temporalmente no estás en condiciones de desempeñar tus labores.
El pago del subsidio y sus requisitos dependen del tipo de incapacidad: enfermedad general, maternidad o riesgo de trabajo. Por eso es importante que el diagnóstico y el origen del padecimiento queden registrados correctamente.
Cuando el accidente ocurrió trabajando o con motivo del trabajo, debes informar desde el inicio cómo sucedió. La clasificación como enfermedad general o riesgo de trabajo puede cambiar las prestaciones correspondientes.
Protección en accidentes y enfermedades de trabajo
Si sufres un accidente mientras realizas tu trabajo, o desarrollas una enfermedad relacionada con tus actividades laborales, puedes recibir atención médica mediante el Seguro de Riesgos de Trabajo.
Este seguro puede incluir atención médica, medicamentos, hospitalización, rehabilitación, incapacidad temporal y, cuando quedan secuelas, valoración de una posible incapacidad permanente.
También pueden revisarse accidentes ocurridos en el trayecto directo entre tu domicilio y el trabajo, siempre que se acrediten las circunstancias correspondientes.
Si sufriste un accidente laboral, evita alterar la explicación de los hechos. Informa dónde, cuándo y cómo ocurrió, y conserva cualquier documento relacionado con el accidente.
Atención durante el embarazo y la maternidad
Las trabajadoras aseguradas pueden recibir atención médica durante el embarazo, el parto y el periodo posterior al nacimiento.
También puede expedirse incapacidad por maternidad y otorgarse el subsidio correspondiente cuando se cumplen los requisitos aplicables.
La atención puede comprender:
- Vigilancia prenatal.
- Estudios indicados durante el embarazo.
- Atención del parto.
- Atención de complicaciones obstétricas.
- Seguimiento después del parto.
- Orientación sobre lactancia y planificación familiar.
Prevención y detección oportuna
El IMSS no solamente atiende enfermedades. También cuenta con acciones preventivas para detectar riesgos antes de que aparezcan complicaciones.
Mediante los servicios preventivos pueden revisarse vacunas, peso, presión arterial, glucosa y detecciones relacionadas con edad, sexo y antecedentes personales.
Dependiendo de tu edad y situación, pueden revisarse:
- Esquema de vacunación.
- Presión arterial.
- Peso, cintura y riesgo de obesidad.
- Diabetes y glucosa elevada.
- Salud sexual y reproductiva.
- Detecciones de cáncer según edad y sexo.
- Salud bucal preventiva.
Tus beneficiarios también pueden recibir atención
Como trabajador asegurado puedes registrar a determinados familiares como beneficiarios, siempre que cumplan las condiciones establecidas.
Según el caso, pueden registrarse esposa o esposo, concubina o concubinario, hijos y padres. Sin embargo, no basta con llevarlos a consulta: primero deben estar correctamente registrados y contar con vigencia de derechos.
Conviene revisar:
- Que tus beneficiarios estén dados de alta.
- Que sus nombres y CURP sean correctos.
- Que estén adscritos a la clínica correspondiente.
- Que su vigencia de derechos se encuentre activa.
- Que tengas los documentos que acrediten el parentesco.
Antes de necesitar atención, revisa tu vigencia
Uno de los errores más frecuentes es descubrir un problema con el alta justo cuando el trabajador o un familiar necesita atención.
Revisa periódicamente que tu patrón te tenga registrado, que tu salario aparezca correctamente, que estés adscrito a una clínica y que tus beneficiarios estén dados de alta.
Si estás trabajando formalmente pero apareces sin vigencia, puede existir un problema en tu alta, en tus datos o en los movimientos presentados por el patrón. No esperes a enfermarte para aclararlo.
Tener IMSS como trabajador no se limita a generar semanas para pensionarte. También representa protección médica y económica frente a enfermedades, accidentes, maternidad y riesgos laborales.
Conocer tus derechos, mantener tus datos correctos y utilizar los servicios preventivos puede ayudarte a proteger tu salud y la de tu familia.
Revisa que tu alta ante el IMSS esté en orden
En AN Asociados podemos ayudarte a revisar tu vigencia, semanas cotizadas, salario registrado y posibles inconsistencias antes de que afecten tus derechos o tu futura pensión.
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La información publicada es de carácter informativo. Los servicios, prestaciones y subsidios dependen de la vigencia, requisitos, valoración médica y situación particular de cada persona.
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